


TODO COMIENZA CON LA PRIMERA FRASE
A veces es necesario adoptar una postura más activa a la hora de encontrar pareja, especialmente cuando te interesa una persona desconocida. También puedes pasar al ataque cuando tus opciones de conocer gente a través de otras vías son escasas o nulas o cuando careces de tiempo para reactivar tu vida social.
En estos casos, todo comienza con un acercamiento y una frase inicial. Un consejo antes de avanzar (especialmente para los hombres): olvida todas las frases para ligar que conozcas. La mayor parte de ellas sólo conducen al fracaso, bien porque se han utilizado en incontables ocasiones, bien porque conllevan un mensaje sexual implícito.
CÓMO TENGO QUE ACERCARME
Siempre que salgas a conocer gente del sexo opuesto debes evitar dar la sensación de estar deseperado/a. Para conseguirlo:
QUÉ TENGO QUE DECIR
Tus primeras frases con una persona desconocida o un grupo que no conoces deben carecer de interés romántico o sexual. De hecho, si lo llevas a cabo correctamente, pronto será tu pareja potencial (es decir, la persona que deseas como pareja) quien te esté preguntado a ti todo tipo de información (tu nombre, tu profesión, etc.).
Lo ideal es abrir una conversación con frases inofensivas e ingeniosas que te posibiliten continuar posteriormente con la conversación.
Los más importante es que, mientras dices una u otra frase de entrada, no excluyas a nadie y muestres una actitud positiva, confianda y llena de energía. Recuerda que lo relevante no son las palabras sino tu actitud a la hora de hablar. Asimismo, no existe ninguna frase mágica para enamorar a personas del sexo opuesto, sólo frases de entrada para romper el hielo y llamar la atención.
En cualquier caso, no te esfuerces demasiado. Si tras soltar la frase de entrada no tienes qué decir, pasa a otra tema. Y jamás te esfuerces por prolongar una conversación acabada.
¿QUÉ PUEDE IR MAL CON LAS PRIMERA FRASES?
Cuando un desconocido nos aborda e inicia un diálogo, dos preocupaciones no asaltan generalmente:
Ambas preocupaciones generan reacciones emocionales negativas y reducen las posibilidades de mantener una conversación. Por ello, lo primero que debes hacer durante los primeros minutos del encuentro es contextualizar tu acercamiento (lo que basta con explicar el motivo por el que te has acercado: porque necesito la opinión de alguien..., porque me ha surgido una duda con...). Cualquier excusa razonable sirve para eliminar la primera preocupación sobre cuáles son tus intenciones.
Lo segundo que hay que hacer es introducir verbalmente límites temporales (Antes de irme, una cosa, muy rápida...). También se incluyen movimientos que indiquen que te vas a ir pronto (distanciarte un poco mientras hablas, tener prisa, etc.).
Ya sabes como escapar de los dos errores más frecuentes a la hora de arrancar con las primeras frases. No los cometas.
REFINA TU CONVERSACIÓN CUANDO HABLES CON GENTE QUE RECIÉN CONOCES
Durante toda conversación con gente que acabas de conocer, aparecerá alguien que te preguntará cosas sobre ti (a qué te dedicas, cómo eres...). No desperdicies la oportunidad de generar interés y avanzar en tu objetivo de conseguir la pareja que te has propuesto.
HABLANDO DE TU PROFESIÓN
Hablar sobre tu profesión es una puerta abierta para atraer la atención de aquellos individuos que te escuchan. Refina tu conversación cuando hables de tu ocupación y preséntala de una forma excitante y atractiva. Contesta a sus preguntas de forma breve y sin hacer alardes, pero generando interés y curiosidad.
Para conseguirlo, tienes que:
HABLANDO DE TI
Nunca hables de ti si antes no te preguntan (no digas cómo te llamas, qué te gusta...). Deja que te lo pregunten. Sólo crea el misterio y las condiciones necesarias para llegar a que se interesen por esta información personal. Sólo cuando los otros se hayan interesado, tú podrás devolverles las mismas preguntas personales.
Recuerda que la primera conversación es importante, ya que se decide si merece la pena seguir hablando contigo. Perfecciona tus técnicas como narrador, ya que pueden cambiar el curso de una conversación (tal vez con la persona que siempre has estado buscando).
Un buen narrador lo primero que necesita es una buena historia, que debe utilizar para inspirar a los demás para que sean ellos quienes cuenten luego las suyas. La historia debe ser real y propia (independientemente de si es superficial o transcendente en el devenir de tu vida).
La idea de fondo es transmitir tu personalidad y generar emociones positivas (por lo cual deja a un lado todo aquello que evoque emociones negativas). Algunos elementos claves de una buena historia son: un inicio impactante, intriga, detalles, humor, entretenimiento, que contenga preguntas para los oyentes y un buen final.
Ahora bien, ¿cómo debes continuar la interacción tras decir las primeras frases? Veámoslo en la siguiente sección: Revalorízate.
Sección Persona Separada/Divorciada - página 5