


Enciclopedia Online de la Pareja y la Familia - El Equipo de SEDUQUERE - 10/01/2012
LAS PELEAS EN LA PAREJA: CUÁNDO DECIR BASTA
¿Cuándo una pelea se ha salido de proporción?
Es importante subrayar que en la pareja pueden acontecer diferentes tipos de violencia, entre los que destacan dos situaciones: la violencia común en la pareja y la violencia de género perpetrada por el hombre (o la mujer) como figura de dominación (Johnson, 1995). En la primera, la violencia aparece como resultado de un conflicto específico que implica a ambos miembros (p. ej., discusiones más o menos esporádicas). En la segunda, la violencia refleja una tentativa constante para dominar a la pareja y ejercer un control sobre la víctima a través del miedo (McCollum & Stith, 2008).
En ambos casos, entendemos que una pelea se ha salido de proporción cuando surgen los actos agresivos, ya sean físicos (que afectan a la integridad corporal como abofetear o herir), sexuales (que incluyen cualquier acción sexual sin consentimiento) o psicológicos (insultos, humillaciones, incomunicación). Ahora bien, a pesar de su impacto negativo en toda relación de pareja, los datos empíricos y clínicos indican que estos comportamientos agresivos son todavía más destructivos en el tipo de violencia de género por su carácter asimétrico, destruyendo además la identidad de la víctima y sin sentimientos de culpa por parte del agresor.
¿Qué cosas se pueden tolerar en una pelea de pareja?
Como principio de actuación en el marco de las relaciones de pareja, es crucial no tolerar los actos agresivos deliberados anteriormente mencionados, ya sean físicos, sexuales o psicológicos. Este principio de actuación debe ser especialmente considerado en casos de violencia de género o cuando existe una historia previa de violencia, pues la peligrosidad de estas conductas irá aumentando en función de las reincidencias.
¿Cómo saber si la pelea fue tan grave para terminar la relación?
Aunque cualquier manifestación de violencia es suficiente para determinar el fin de una relación, un punto de no retorno se establece ante acontecimientos de violencia severa (p.ej., cuando son necesarios cuidados médicos). En este sentido, es conveniente remarcar que la decisión de finalizar una relación de pareja, entre otros factores, debe ser sensible al peligro real que puede aparecer tras las confrontaciones y a una potencial escalada de la violencia en la pareja. Entender la violencia como una señal de advertencia puede ayudarnos a anticipar o confirmar una relación de malos tratos.
¿Qué hacer después de que ha pasado ese momento? ¿Qué actitud tomar con la persona?
Congruente con los modelos sistémicos (véase, p.ej., Deschner, 1984) que asumen la construcción conjunta de la violencia entre los dos miembros de la pareja, el primer paso en el caso de la violencia común debería centrarse en aceptar conjuntamente la responsabilidad (que no la culpa) en el desarrollo y mantenimiento de las peleas y la violencia. Esto permite a la pareja reconocer los errores y buscar estrategias para solucionarlos. Este proceso no ocurre, sin embargo, en el caso de la violencia de género, dado que las víctimas, aunque detectan cuándo se van a producir las agresiones, no saben que están inmersas en un ciclo de violencia (Gálvez Montes, 2005).
Cuando no se reconoce estar frente a un compañero sentimental violento, una de las actitudes más frecuentes es la de perdonar. Así, después del episodio violento, el agresor suele arrepentirse de lo sucedido y pide perdón. Por lo general, se justifica en que no puede controlar lo que le pasa y promete que no volverá a suceder. La víctima entiende que el arrepentimiento es honesto y le da una nueva oportunidad sin condiciones. Desafortunadamente, esta actitud refuerza la aparición futura de nuevos episodios de violencia.
Referencias
-Deschner, J. P. (1984). How to end the hitting habit. Nueva York: Free Press.
-Gálvez Montes, C. (2005). Violencia de género: el terrorismo en casa. Alcalá la Real (Jaén): Formación Alcalá.
-Johnson, M.P. (1995). Patriarchal terrorism and common couple violence: Two forms of violence against Women. Journal of Marriage and the Family, 57, 283-294.
-McCollum, E. E., & Stith, S. M. (2008). Couples treatment for interpersonal violence: A review of outcome research literature and current clinical practices. Violence and Victims, 23 , 187-201.